viernes, 29 de marzo de 2013

Descanso

Ante la barra de una cafetería
por la mañana
se acerca mi hora de la cama
mientras otros amanecen el día.
Yo ya descanso
mientras preparan su trabajo.


miércoles, 27 de marzo de 2013

Libertad

De estrellas,
de fotones de luz
de galaxias de fuera
de La Tierra,
de La Vía Láctea,
en el norte frío
y en el sur
no distinto,
congelado,
inerte casi sin átomos,
en el este infinito,
en el oeste lleno de negro
y de universo.

Así es.
Voluntad que vive.
Todo edén
lo que, recordado,
ven.
Mías,
gigantes pupilas miran en la distancia
sin ver
nada más que luz blanca
imaginada
en las pestañas de café
quietas y dormidas.
Sueño libre.
Siempre fue,
siempre es,
siempre has de ser.
Vives.

Ignorancia
del que sí ve
casi nada
en el cielo y en el infierno,
tu cara,
bellos ojos
la fragancia
de tu rostro,
dos soles.
Regalan,
las letras de tu nombre
significan libertad
al leer en tu mirada.
¡Hola!

¡Despertad!
Amada.
¡Despertad que no puedo esperar!
Iris de colores,
en los ojos de tu alma
leo tu nombre.
Tú y la libertad
toda
en mi horizonte.


sábado, 23 de marzo de 2013

Rectangulares

Así titulo
así son las baldosas,
rectángulos todas
dos cuadrados hacen uno,
un rectángulo de color oscuro y sucio
mas el suelo brilla.
Trabaja bien quien limpia
conservando la sala pulida,
agrada el aire que se respira
y el calor, que en día inhóspito y frío,
mantiene contentos los sentidos.
En el ambulatorio de la villa.


jueves, 21 de marzo de 2013

Después del universo

No tengas miedo.
Cielo, limbo, purgatorio.
Caminos de cuerdas.
Galaxias que se fugan tras el horizonte de las estrellas.
A ti te ha tocado este infierno
en un universo escatológico
que viene del vacío atómico
y mira al infinito entrópico.

Después,
lo de después ha de ser placer
o Dios estaba loco.



miércoles, 20 de marzo de 2013

¿La guerra?

Batallas sin cesar
o dos besos de paz para descansar.

No estaría de más antes de la guerra
saber qué deseas,
ideas en qué pensar
o una bala para matar.

Quizás no se entienda de qué va la idea,
una cosa es si piensas,
otra cosa es si mueres
o eres el que da muerte.

A mí me gusta besar,
dar un beso y descansar.
Una vida entera para pensar.



lunes, 18 de marzo de 2013

Del electrón al núcleo del hambre

Universos de espacio vacío
contenidos en un átomo,
cielos condensados en la nada
de un espacio que no existe
donde no se puede estar
si conocemos la velocidad.

Saltan distancias que no hay los electrones
y se agarran entre sí los protones,
unos en espacios que no existen,
otros en abrazos casi imposibles.
En el espacio que se mide
la velocidad no existe.

Todo tan arcano
y al mismo tiempo
renovadamente nuevo
en el reducido escenario
de mi cerebro perplejo.

Todo ello aprendido
en un tiempo pasado,
todo eso tan enano
ya no es conocido
sin haberlo olvidado.

Todo ha cambiado
en el corto espacio
de mi tiempo vivido.

Lo que aprendí en un tiempo para mí anciano,
cuando entre los electrones había espacio,
resulta ahora, después de muy pocos años,
falso a los ojos alfabetos del moderno sabio.

Yo no sé todo eso que él sí conoce
sobre los viejos nuevos cielos pequeños
donde el fotón pasa como un corcel
por una ventana quieta en el universo
y por la que está al lado también,
donde corre sin saber por dónde
y donde está sin saber cómo.
Al final el mismo que sabe
resulta que sabe cierto
que no puede saber nada.
El huerto de la ignorancia
en casa de la ciencia.



Todo cambia y todo se niega
con verbos y elocuencia
empapada de ideas nuevas,
si la sabiduría no piensa
se convierte en una diarrea
y terminas cagando fuera.

¿Qué tendrá todo eso que ver,
mi querido amigo despistado,
con negarle la ayuda al necesitado?
Deberías llamarte Ignorancio.

A Dios le importa muy poco
que tú seas ateo o cristiano.
A mí no me importa nada
si tú eres ignorante o sabio.
Al pobre le importa mucho menos,
él lo que quiere es comer algo.
lo que sí importa, y mucho,
es ayudar al necesitado.

Tanto átomo y lo importante es el hambre
como su dueño sabe.

viernes, 15 de marzo de 2013

Bloc de renglones azules

Mi bloc de renglones azules, siempre y eterno.
Escribíamos encima de líneas finas de colores
que guiaban la tinta rectilínea de los renglones
que imprimíamos con fuerza niña en los dedos.
Entonces éramos niños, unos niños pequeños.
Aún desconocíamos el mundo que escribiríamos
en todo el camino de nuestra vida, ríos y ríos
de palabras pintadas en el principio por la tinta
y luego por señales que se ponen o se quitan,
corrientes eléctricas que dicen que no o que sí.

Todavía fue ayer
cuando empecé a jugar con la tinta y el papel.
Nunca terminaré,
si atesoro en la memoria el antes y el después,
de escribir.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Una niña en África

África.
Todos los días
una niña,
tres horas son pocas
de camino en polvo y roca
hasta la fuente desde casa.
Ida y vuelta.
Ni se lo piensa
selva adelante
o a través de cualquier meseta
seca y árida.
Muertos de sed y hambre.

En casa, en donde sobra el agua,
a veces la gente se emborracha
cual deporte de la patria,
así acaba la sobremesa en España.
Hay prisa,
las horas sobran
para ir a la peluquería,
es hora de la siesta.

Podría sentir por ello vergüenza
mas no la siento,
sí la siento por no hacer más intentos
para evitar que suceda.

Me comí letras y palabras.
También ideas enteras
reducidas a una que habla de sed
y de que no se ve.
Emborrachado de tanto tiempo
para no hacer nada
a poco que pienso me pierdo.
Como si pensara escribo pensar.

Pensar piensa la niña
en cómo acarrear el agua otro día
sin que se la coma la alimaña
mientras suda las cántaras en la espalda.

domingo, 10 de marzo de 2013

Ayuda el necesitado



Dos punto cero, compartiendo,
es la moda al principio del tercer milenio
aunque ya anunciada antes de los evangelios,
antes incluso de lo que aquí escribo.
Lo dijo Jesucristo en el primer siglo,
ayuda al compañero que lo necesite,
pero hubo mucho listo desde siempre
al que le gustó demasiado el dinero
y, disfrazado, ejerció de cacique.
Fueron los dueños de esa avaricia
los que a Jesús dieron muerte
y negaron el valor de su vida.
Hermoso fue el mensajero
como el mensaje es bueno,
no así los herederos.
Aquellos.
¿Tú? ¿Yo? Y estos.

Está escrito muy claro.
"Ayuda al necesitado".

sábado, 9 de marzo de 2013

Acariciando la piel

Todo fue
mente adolescente,
la vida en la calle y la memoria
en mi mente,
mente toda
todo queda
todo grabado en mi historia,
todo su ser.

Fueron, las hermanas, mayores
de edades que el tiempo acerca
y ahora ya no importan,
bellas.
Hirviendo detrás de la piel que hay en la frente
quisiera una novia así cuando sea mayor,
quisiera que sea como la niña preciosa,
dije.
No era cuestión de amor
ni de sexo ni de filosofía ni de religión,
solo belleza pura
que algún dios repartió
casi nunca.
¡Qué dijo Borges de los tigres!

Después.
Músculo que se resiste,
yemas de piel
embisten,
embiste.
La belleza continúa
delante de la frente
conque
quisiera una novia como la niña preciosa.
No duele.
Eléctricamente se estiran y se encogen los tendones.
¡Borges lo vio en sus tigres!
Míster.

jueves, 7 de marzo de 2013

Como una diosa pequeña

A la tierra la elegía un griego,
al aire lo prefería otro,
la luz ya es el fruto del sol,
el agua es vida y es todo.

Demiurgos de distintos cielos.

Una brizna de hierba
se enrosca dentro de la tierra
y le bebe su esencia,
la savia por dentro la riega,
con la luz y el aire trabaja
la verde y esbelta planta
sin necesitar más nada.

Una brizna sola se basta.

Nace, crece, vive,
se reproduce mientras existe,
muere.
Y casi no se mueve.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Las esculturas

Esencias
que se piensan.
Se dibujan
pretéritos de figuras
en busca de una idea
y se saludan
cuando el ojo las ha paseado.
Los dedos cincelan
lo que el interior de la calavera idea.
Pesan en la nada,
las miras
y aunque nada te digan
ocupan la ausencia de algo,
un sitio en el espacio,
tiempo en la retina.
Se miran.
Se estudian.
Gustan, no gustan.
Alguien las elige,
se padecen o se viven
esculpidas en nuestras vidas.
La escultura,
no queda más salida
que aceptarla en el mismo sitio todos los días.

martes, 5 de marzo de 2013

La primera vez

En la primera vez
yo era niño,
no supe qué hacer
con las letras de mi escrito,
nunca me enseñaron a ver el placer
infinito
de colocar las palabras al escribir.
No me lo enseñaron en la segunda vez,
no supieron enseñármelo después.

Si me hubieran hecho ver
cuan divertido
resulta el hecho de estar escribiendo
qué inesperada alegría de vivir
hubiera sentido,
si me hubieran hecho ver
que siempre es mejor juego
las letras en su ir y en su venir
que cualquier baraja de naipes nuevos,
si hubiera sabido...

Lo aprendí luego.


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